Ponente
Descripción
El aula en tensión. Experiencias educativas en contextos de encierro ante las lógicas de seguridad y control.
Nombre: María de los Ángeles Lara López
Institución: Universidad Autónoma de la Ciudad de México
Correo electrónico: angeles.lara@uacm.edu.mx
palabras clave: Educación en prisión, derechos humanos, práctica docente.
En América Latina y particularmente en México, los discursos y políticas criminales, orientados al castigo han cobrado mayor fuerza en los últimos años, fortaleciendo una visión en la que la seguridad se coloca como eje central en la gestión de los conflictos sociales. En este contexto, la educación en espacios de privación de la libertad se desarrolla en condiciones complejas, atravesadas por dinámicas de control, vigilancia y disciplina que inciden directamente en la práctica docente y en la experiencia de las personas estudiantes.
El presente trabajo, tiene como propósito reflexionar sobre las tensiones que atraviesan el aula en contexto de encierro punitivo, a partir de una trayectoria de más de diecinueve años impartiendo clases en el Programa de Educación Superior en Centros de Reinserción Social (PESCER) en la Ciudad de México. Esta experiencia permite no solo recuperar prácticas educativas, sino también identificar cambios Institucionales y continuidades que han impactado en el ejercicio del derecho a la educación en centros de reclusión.
Para comprender estas dinámicas, se retoman los aportes de Michel Foucault, quien analiza la prisión como un espacio donde se regulan los cuerpos, los tiempos, las conductas. Desde esta perspectiva, la educación puede formar parte de los dispositivos de control; sin embargo, también puede abrir espacios de cuestionamiento, resignificación y esperanza. En este sentido, el aula no es un lugar neutro, sino un espacio en constante tensión entre la lógica institucional del control y las posibilidades pedagógicas de construcción de sentido.
En la experiencia en centros penitenciarios de la Ciudad de México, estas tensiones se hacen visibles en varios aspectos. Por un lado, existen obstáculos concretos: restricciones de acceso: a salones de clases, biblioteca, computadoras; cambios en las condiciones institucionales y una creciente centralidad de las lógicas de seguridad, que impactan en la continuidad y estancamiento de los procesos educativos y en la autonomía de la práctica docente. Estos elementos muestran cómo la educación se encuentra condicionada por decisiones y estructuras que no siempre priorizan su desarrollo.
Una experiencia concreta permite ilustrar estas tensiones. En 2025, en el marco de impulsar el Día Internacional de la Educación en Prisiones, que se viene promoviendo, desde las ONGs de Europa, se organizó un evento académico y cultural titulado “Educación como libertad: voces desde los contextos de encierro penitenciario”. A pesar de contar inicialmente con condiciones para su realización, y hacerlo extensivo a la población estudiantil en el centro escolar del reclusorio de la Ciudad de México, estas fueron posteriormente limitadas por disposiciones institucionales vinculadas a criterios de protagonismo, poder, seguridad. Sin embargo, el evento no se canceló. Con el apoyo de mis estudiantes de la Licenciatura en Derecho de 2º y 8º semestre, se reorganizó de manera colectiva, adaptándonos a las restricciones. El resultado fue un espacio significativo de encuentro, donde hubo participación, música, diálogo y convivencia. Este proceso muestra cómo aún en condiciones de control, las personas estudiantes resignifican los espacios educativos, dotándolos de sentido y apropiándose de ellos.
El aula también se configura como un espacio de posibilidad, en ella, las personas privadas de la libertad pueden reconocerse como estudiantes, compartir experiencias, cuestionar su entorno y construir nuevas formas de pensarse. Paulo Freire señala en su libro pedagogía del oprimido que “Los oprimidos que se forman en el amor a la muerte, que caracteriza el clima de la opresión, deben encontrar en su lucha el camino del amor a la vida […] deben luchar como hombres que son y no como objetos [...] (2005:72). En este sentido, la educación trasciende la transmisión de contenidos y se convierte en un espacio donde se reconoce y se reafirma la dignidad, la reflexión crítica y comunidad.
Paulo Freire, también plantea que la educación como un proceso de diálogo y conciencia crítica. Llevar esta perspectiva a contextos de encierro implica enfrentar una paradoja: Construir espacios de reflexión en entornos estructuralmente orientados al control. Sin embargo, es precisamente en esa tensión donde se abren posibilidades pedagógicas relevantes.
Otra situación permite observar estas tensiones, vinculada a la producción del conocimiento. Tradicionalmente, las y los estudiantes del PESCER han contado con la posibilidad de elegir libremente los temas de investigación para sus trabajos de titulación. Sin embargo, en un examen profesional en el que se abordó el derecho a la salud en áreas de mayor restricción dentro del sistema penitenciario, y al que asistieron autoridades, se generó un momento de particular incomodidad Institucional. A partir de esta experiencia, se han observado modificaciones en las que se desarrollan estos procesos académicos: limitaciones en las asistencias a los exámenes, cambiones en la participación de autoridades y la posibilidad- aún en discusión- de establecer mecanismos de revisión previa en los temas de investigación.
Más allá del caso específico. Esta situación pone en evidencia como los contenidos que emergen del ejercicio académico pueden entrar en tensión con las lógicas institucionales de control. Asimismo, muestra como el derecho a la educación, en su dimensión más amplia- que incluye la libertad de investigación y expresión- no sólo enfrenta obstáculos operativos, sino también disputas sobre sus alcances
Desde el enfoque de los derechos humanos, la educación en prisión es un derecho que el Estado debe garantizar. No obstante, la experiencia muestra una distancia importante entre el reconocimiento normativo y su materialización efectiva. Las condiciones institucionales y las prioridades en materia de seguridad influyen en el acceso, la permanencia y la claridad de la educación, lo que evidencia los límites en el cumplimiento de este derecho.
La práctica docente se construye en ese cruce: negociando condiciones, enfrentando límites, pero también generando oportunidades para el ejercicio del derecho a la educación, Freire señala “ Una de las tareas del educador […] es descubrir las posibilidades- cualesquiera que sean los obstáculos- para la esperanza, sin la cual poco podemos hacer porque difícilmente luchamos, y cuando luchamos como desesperanzados o desesperados es la nuestra una lucha suicida, un cuerpo a cuerpo puramente vengativo […] (2011:25).
Finalmente, este trabajo invita repensar la educación en prisión desde una perspectiva critica que reconozca sus tensiones, pero también sus potencialidades. Esto implica no solo mejorar las condiciones institucionales, sino también cuestionar las lógicas que la atraviesan, con el fin de fortalecer una educación que coloque en el centro la dignidad de las personas y el ejercicio efectivo de sus derechos.
Referencias:
Freire, Paulo (2011) Pedagogía de la Esperanza. Editorial Siglo XXI.
Freire, Paulo (2005) Pedagogía del Oprimido. Editorial Siglo XXI
| País | México |
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| Correo electrónico | angeles.lara@uacm.edu.mx |
| Modalidad de inscripción de la ponencia | Taller de sistematización de experiencias |