Ponente
Descripción
Institución carcelaria y educación en mujeres privadas de su libertad en un penal de la provincia de Buenos Aires, años 2022-2023
Dra. María Verónica Grunfeld Baeza, Grupo de Investigación y Extensión de Salud en Contextos de Encierro, Departamento de Ciencias de la Salud, Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, Argentina
Correo electrónico: vero.grunfeld@gmsil.com
Introducción: El Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) es uno de los sistemas penitenciarios más grandes del país debido a la cantidad de personas privadas de libertad que alberga. En 2022, la población carcelaria ascendía a 52.960 personas, superando ampliamente al Servicio Penitenciario Federal (SPF), que registraba 11.372. En la provincia de Buenos Aires, la cantidad de mujeres en prisión alcanzó las 2.429 en 2022, manteniéndose en cifras elevadas desde 2011. El crecimiento de la población carcelaria femenina constituye una problemática social que aún ocupa un lugar limitado en la agenda pública.
El encierro produce transformaciones en las trayectorias de vida y en las dinámicas institucionales que atraviesan la cotidianeidad de las mujeres privadas de libertad. En este contexto, el acceso a propuestas educativas y a procesos formativos adquiere relevancia como parte de las experiencias que se desarrollan dentro de las instituciones penitenciarias. En la Argentina, la educación en contextos de encierro comenzó a desarrollarse a partir de 2002, cuando esta dejó de estar bajo la jurisdicción del Servicio Penitenciario y pasó a depender del Ministerio de Educación de la Nación. Este cambio fue formalizado con la sanción de la Ley de Educación Nacional en 2006. Implementar espacios educativos en estos contextos resulta un desafío tanto por las particularidades de cualquier proceso educativo como por el entorno en el que se llevan a cabo. Es fácil que surjan prácticas escolarizantes que reproduzcan lógicas de disciplina y normalización propias del sistema penal. Se debe recordar que, aunque se trate de un ambiente donde prevalece la seguridad y donde las acciones externas suelen ser difíciles de implementar, la educación en estos espacios es compleja no solo por la particularidad que tiene el estudiantado, sino por un difícil contexto de funcionamiento en el que priman las cuestiones de seguridad. La escuela en contextos de encierro opera como una institución dentro de otra, lo que implica la combinación de prácticas y normativas tanto del sistema penitenciario como del educativo. Ambos sistemas responden a lógicas de funcionamiento diferentes: mientras que el penitenciario se basa en el castigo y la disciplina, pilares del derecho penal y las prisiones, el educativo se orienta hacia el desarrollo integral de las personas, que es el fundamento de la educación (Messina, 2013).
En la unidad penitenciaria se dictan tanto clases de educación formal como informal. Las propuestas educativas ofrecidas son el nivel primario, secundario y los estudios universitarios. Con respecto al nivel educativo, funcionan el EGB N° 701 y la escuela de Educación Media N° 9. Por otro lado, se ofrecen diversos cursos de capacitación a través del Centro de Formación Profesional (CFP) N° 401, entre los que se incluyen textil, carpintería, gas, soldadura, serigrafía, computación, panadería, peluquería, jardinería, mantenimiento de edificios, cultivo de hongos y mecánica del ciclomotor.
Las perspectivas latinoamericanas relacionadas con cárceles, mujeres y género plantean que las investigaciones deben realizarse considerando las condiciones socioeconómicas, el acceso al empleo, la educación, la atención médica y otros derechos fundamentales, que varían según la región y deben ser considerados (Almeda Samaranch y Di Nella, 2017). Desde esta perspectiva, la educación en contextos de encierro no puede analizarse únicamente como un servicio institucional, sino como parte de las trayectorias sociales y de las desigualdades estructurales que atraviesan la vida de las mujeres privadas de libertad.
Metodología: Este trabajo se enmarcó en una tesis que se propuso investigar y analizar las experiencias y dinámicas institucionales vinculadas a las mujeres privadas de libertad en la unidad penal de Bahía Blanca durante el período 2022-2023 desde varios ejes, siendo uno de ellos el acceso a la educación y al trabajo. Para ello, se realizó un estudio exploratorio y cualitativo utilizando fuentes secundarias (bases de datos del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena del Ministerio de Justicia) y fuentes primarias (observación y entrevistas semiestructuradas) realizadas a mujeres privadas de libertad y a trabajadores/as y directivos/as del penal. Se seleccionaron tres unidades de análisis: las mujeres privadas de libertad, los/as trabajadores/as y los equipos directivos, abordando distintas dimensiones de análisis para cada una de ellas. Las actividades de observación se desarrollaron principalmente en el marco de un curso sobre promoción de la salud organizado por el Grupo de Investigación y Extensión de Salud en Contextos de Encierro (GIESCE), dictado por docentes y estudiantes del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional del Sur durante 2022. Este espacio permitió observar dinámicas institucionales, relaciones interpersonales y el acceso a derechos como la educación y la salud dentro del penal.
El ámbito de estudio de esta tesis fue la unidad penitenciaria 4 de la ciudad de bahía blanca. La ciudad de Bahía Blanca presenta características relevantes en materia educativa. Alberga dos universidades nacionales públicas —la Universidad Nacional del Sur y la Facultad Regional Bahía Blanca de la Universidad Tecnológica Nacional—, una universidad provincial —la Universidad Provincial del Sudoeste Bonaerense— y doce centros de investigación dependientes del CONICET. Sin embargo, estas condiciones de desarrollo institucional y académico contrastan con las dificultades de acceso a derechos educativos dentro del sistema penitenciario.
Resultados: En los resultados analizaron variables relacionadas a las características sociodemográficas, y dentro de ellas el nivel educativo, la relación con el tipo de trabajo realizado previamente. también se observaron acceso de las mujeres a estudios o realización de taller dentro del penal.
En las entrevistas y la observación se pudo hacer un análisis interpretativo de diferentes categorías como: Relaciones interpersonales, acceso a servicios y recursos y relaciones con el personal penitenciario. Otras dimensiones y categorías analizadas fueron: trayectorias previas al encierro, educación y dinámicas institucionales, educación y derecho.
Conclusiones: La educación en contextos de encierro constituye una dimensión fundamental para comprender las trayectorias sociales e institucionales de las mujeres privadas de libertad. Las políticas educativas dentro de las cárceles continúan atravesadas por lógicas de género que limitan el acceso de las mujeres a propuestas formativas más amplias y profesionalizantes.
| País | Argentina |
|---|---|
| Correo electrónico | vero.grunfeld@gmail.com |
| Modalidad de inscripción de la ponencia | Laboratorio de investigación |