22–23 de octubre de 2026
Campus universitario Luisi Janicki.
America/Montevideo zona horaria

Educación del cuerpo: infancia, juego y juguete en la cárcel (1970-1985)

No programado
20m
Campus universitario Luisi Janicki.

Campus universitario Luisi Janicki.

Ponente

Martin Caldeiro (UDELAR)

Descripción

Este resumen se desprende de la investigación del doctorado que desarrollo en el marco del programa de posgrado en Ciencias de la Educación en la Universidad Nacional de La Plata. Uno de los focos de análisis atiende responder qué se buscó transmitir por medio de los juegos y los juguetes a las niñas y los niños que nacieron en cautiverio político en dictadura. Dichas producciones culturales fueron creadas por las madres en la cárcel. Los juegos y los juguetes se presentan como mediadores en los procesos educativos en un contexto que otorga particularidades a la relación entre la generación adulta y la recién llegada al mundo. Se evidencia la preocupación por cuidar y proteger a la infancia, arropándola entre juegos, juguetes, cartas y otros objetos que dieron un carácter de obra al mundo infantil.

Dicha investigación se encuadra cronológicamente en el período comprendido entre 1970 y 1985. Es posible encontrar ya, en 1970, casos de madres y padres presos por razones ideológicas, las hijas e hijos de estas adultas nacieron en cautiverio político. El cautiverio, es decir la cárcel, fue uno de los mecanismos que utilizó la dictadura uruguaya y el autoritarismo previo al golpe, para quitar del ámbito social a quienes se opusieron al régimen configurándose como estrategia de exclusión que impuso el aparato represivo sobre las adultas. Este accionar impactó de manera directa en niñas y niños, en la etapa previa al golpe, en el que se vivía en condiciones de vulneración de derechos humanos, muchas y muchos nacieron en situación de encarcelamiento político. Luego de dos años de convivir junto a las madres fueron arrancados de sus brazos y entregados a familiares. Durante muchos años, estas niñas y niños incorporaron la escena carcelaria a parte de su repertorio cotidiano. Las visitas se configuraron como, los momentos para compartir con sus madres, allí se configuraron procesos educativos mediados por caricias, historias, juguetes y juegos.
En este avance de investigación hago foco en las visitas y los juegos que las madres preparaban para recibir a sus hijas e hijos. De esta manera, cobra centralidad la memoria lúdica como experiencia infantil y también adulta en la que los cuerpos, en condiciones diferentes, se encuentran para compartir, imaginar, crear, cantar, reír y jugar. Este espacio y tiempo de la visita se configura como una instancia rica para reflexionar sobre: la relación entre las generaciones, qué se buscó transmitir en esas instancias, cuáles fueron las proyecciones de las madres, cuáles los mecanismos para sobrellevar el encierro y mantener el vínculo con sus hijas e hijos.
El estudio del pasado de las sociedades y particularmente de los momentos traumáticos adquieren una dimensión política urgente. Son numerosos los trabajos antecedentes sobre el período dictatorial en Latinoamérica desde diversas disciplinas y enfoques, algunos trabajos que se pueden destacar son los siguientes: Montealegre y Sapriza (2023); Cassariego (2023); Chmiel (2022); Broquetas, Adrover, Correa, Rey, Rodríguez, Sosa (2021); Albistur, Passarini, Sosa y Basile (2019). Esta investigación pretende aportar al campo de los estudios sobre las dictaduras en Latinoamérica, en el entendido que una sociedad sin historia no puede elaborar su pasado y queda condenada a repetirlo. En este sentido, el trabajo histórico se expande hacia el futuro, en tanto que una sociedad escriba su historia, siempre en disputa, podrá proyectarse hacia adelante escapando al vaciamiento del tiempo lineal y progresivo. Los estudios socio-históricos comprenden, entre otras modalidades, la manera en cómo la historiografía ha tratado el tema, así como también, las elaboraciones que desde los estudios de la memoria se han realizado y las formas en que las organizaciones sociales han puesto la propia memoria en el espacio público, a ejemplo de los trabajos de Lvovich (2007) y Traverso (2007).
¿A partir de qué elementos es posible narrar la historia? La respuesta puede abordarse aludiendo a las formas que el trabajo con el pasado ha adoptado, por un lado, la Memoria y por otro, lado la Historia. Siguiendo a Traverso 2007, sostengo que Memoria e Historia son dos maneras diferentes de lidiar con el pasado pero que no deben excluirse, dicho de otra manera, se complementan. Aclaremos esta relación fundada en una diferencia “Cada mañana, al despertar, ‘no tenemos a mano sino algunos trozos del tapiz de la vivencia que el olvido ha tejido en nosotros’” (Benjamin apud Traverso, 2007, p. 73). Benjamin metaforiza la manera en cómo la memoria se va conformando, cada día aparece tejida de una nueva forma que el olvido ha forjado. Pero también, aclara Traverso, la memoria “es una representación del pasado siempre mediada por el presente” (Traverso, 2007, p. 74). Así mismo, agrega que, la historia que no debe renegar de la memoria, pero sí distanciarse de ella, tiene por función la narración de procesos globales, procesos de conjunto, tratar de esclarecer las causas y contrastarlas fácticamente y documentarla. Hecha esta aclaración, retomo la pregunta planteada más arriba ¿A partir de qué elementos es posible narrar la historia? Andrés León Miche en su texto El libro para mirar fantasmas se pregunta “¿Cuáles son los elementos materiales de desecho que se usan para hacer el puente entre la memoria personal y la memoria colectiva, y cómo se piensa con ellas mientras la escritura personal empieza a subir del fondo?” El autor avanza en la búsqueda de las fuentes del trauma, atendiendo a las huellas, a la hendidura que convierte el relieve corporal sobre lo que confluyen lo singular y lo general. Cuando de las infancias se trata existe una experiencia singular que es la del juego. Al jugar lo corporal queda ordenado por dos coordenadas, tiempo y espacio. El jugador, a la vez que se deja afectar por ese orden, puede experimentar la sensación de la disposición de ese tiempo y espacio, quien juega marca el ritmo a la vez que es marcado. De esta manera, tal como un compositor al tocar las partituras se sumerge en el mundo musical, la niña y el niño que juegan se vuelven los músicos de su propio tiempo y espacio, sus composiciones son la mónada dentro de la que habitar un momentum en el que se produce una afectación sobre el cuerpo. Todo momentum de juego tiene como base material un juguete. De esta manera, el juguete conserva huellas de una historia que se hizo cuerpo, es entonces, a partir de estas materialidades que se puede desprender una historia de la educación de los cuerpos.

País Uruguay
Correo electrónico martincaldeiroisef@gmail.com
Modalidad de inscripción de la ponencia Laboratorio de investigación

Autor

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