22–23 de octubre de 2026
Campus universitario Luisi Janicki.
America/Montevideo zona horaria

Violencia de género, cárcel y justicia. Una experiencia educativa con hombres privados de libertad en el sur de México.

No programado
20m
Campus universitario Luisi Janicki.

Campus universitario Luisi Janicki.

Ponente

Dr. Anayanci Fregoso Centeno (Universidad de Guadalajara)

Descripción

Taller de sistematización de experiencias

PROPUESTA
Me interesa compartir en el congreso las primeras reflexiones derivadas de la propuesta pedagógica “Pensar las masculinidades y sus posibles transformaciones” como un curso que tuvo lugar con hombres adultos acusados de violencia familiar en una cárcel del sur de México durante marzo, abril y mayo de este año. Para mi se trató de la entrada por primera vez a una cárcel en esta zona del país, precisamente en el estado de Yucatán, y también la primera vez que trabajé con hombres adultos. Mi experiencia previa había sido en el estado de Jalisco, en el occidente de México, con jóvenes acusados de cometer delitos graves siendo menores de edad, por lo cual los estudiantes privados de libertad rondaban los veinte años. En esta experiencia reciente, el grupo estuvo compuesto por doce hombres entre los 30 y 60 años, con quienes trabajé asuntos sobre masculinidad hegemónica; violencia de género, cárcel y (in)justicia.

Como parte de las tareas que propuse desarrollar durante un año académico fuera de la Universidad de Guadalajara, estuvo transitar una experiencia educativa en contextos de privación de libertad en una prisión nueva, para mi, que me permitiera contrastar la experiencia previa en un espacio con condiciones aparentemente distintas y en un lugar de México también contrastante con Jalisco, donde trabajo habitualmente, una entidad federativa que sufre condiciones de violencia graves que la ubican como el estado con el mayor número de personas desaparecidas y sede del grupo delincuencial más conocido internacionalmente. Es decir, Jalisco se caracteriza por niveles altos de violencia letal y presencia de delincuencia organizada, particularmente vinculada a disputas territoriales y economías ilícitas. Mientras Yucatán suele registrar algunos de los índices de violencia más bajos del país y una percepción de seguridad comparativamente alta. Donde, a diferencia de Jalisco, resulta relevante la presencia de población maya y procesos de construcción de identidades masculinas atravesadas por elementos comunitarios, lingüísticos y étnicos.

En esta ocasión, como en aquella, la propuesta pedagógica descansó en la intención de constituir ‘espacios de autonomía’ que nos permitieran encontrarnos, constituyendo temporalmente un lugar al margen de la cárcel, o en tensión a esta, y reflexionar sobre ciertos asuntos de orden conceptual que nos permitieran hacer una lectura de las condiciones familiares, culturales y sociales que atraviesan nuestra trayectoria vital, y que pudiesen ayudarnos a comprender nuestro “estar ahí”, confrontando la perspectiva del proyecto neoliberal que sustenta, concretamente en los sistemas judicial y penal, la reducción del Estado social, el artificio de la responsabilidad individual y un aparato penal acrecentado y en consolidación como correlato de la defensa de la mano dura como condición de la seguridad social (Iturralde, 2011).

Esta intención buscó modelar un proceso pedagógico que nombro ‘espacio educativo circular’, aludiendo a una pedagogía crítica, es decir, un espacio de aprendizaje que se construye mediante el diálogo, la reciprocidad y la reflexión colectiva que busca elaborar conocimiento de manera horizontal y situada, sin desconocer las condiciones de desigualdad existentes entre quienes conformamos el grupo de estudio (Corona, 2012, 2019 ; Freire, 2005, 2009; Giroux, 2003; hooks, 2012, 2020). Asimismo, como una experiencia educativa empeñada en tensionar los ‘espacios de muerte’ a los que aluden Bello y Parra (2016) sobre la prisión, “como un lugar donde los derechos son suspendidos y los cuerpos de las personas presas son expuestos a la enfermedad, el sufrimiento, el abandono y el asesinato” (p. 368).

Si bien, como apunta la literatura sobre educación en contextos de encierro penitenciario, el que las personas privadas de libertad asistan a los programas educativos está en relación con lo que comprende la ‘pedagogía de la cárcel’ (Henning, 2023), referida como “el preso que se porta bien o el preso que se porta mal, entendiendo por el primero aquél que es dócil, que obedece los reglamentos carcelarios que son absolutamente arbitrarios y absurdos” (p. 72) donde “el cotidiano acceso a los espacios educativos es ponderado en tanto beneficio, regulado por un sistema de premios y castigos aplicados por los agentes penitenciarios” (p. 76), construimos en oposición una experiencia educativa fugaz en el tiempo pero posiblemente perdurable pues impulsa el debilitamiento o la fisura a través de relatos históricos y críticos de nociones que considerábamos naturales y fijas pero que, con base en su cuestionamiento, reconocemos como aprendidas, con derivaciones singulares y sociales dolorosas y limitantes, pues constriñen comportamientos y prácticas en los vínculos afectivos. De manera particular, en las relaciones familiares.

Es así que el esfuerzo fue desenvolver el curso a contrapelo de la ‘pedagogía de la irresponsabilidad’ a la que alude Segato (2023), discutiendo sobre la masculinidad hegemónica, la violencia de género en perspectiva histórica y cultural, y los vínculos entre cárcel e (in)justicia, lo que nos permitió confirmar, entre otros asuntos sobre los que me interesa conversar en el congreso, la lucha que supone reclamar un lugar para el cuestionamiento cuando dentro y fuera de la cárcel los distintos órdenes que constituyen el Estado, se esfuerzan por despojar de valor a la palabra, los procesos de diálogo colectivo y la capacidad de ejercer el pensamiento y reconocernos como sujetxs afectantes.

REFERENCIAS:
Bello Ramírez, J. A., Parra Gallego, G. (2016). Cárceles de la muerte: necropolítica y sistema carcelario en Colombia. Universitas Humanística. Núm. 82, julio-diciembre. Pp. 365-391. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana.

Corona, S. (2012). Notas para construir metodologías horizontales. En S. Corona y O. Kaltmeier (Eds.). En diálogo: Metodologías en Ciencias sociales y culturales. Ciudad de México: Gedisa.
-------------- (2019). Producción horizontal del conocimiento. Guadalajara: UdeG / CALAS.

Giroux, H. (2003). Pedagogía y política de la esperanza. Teoría, cultura y enseñanza. Buenos Aires: Amorrortu editores.

Hennig, B. (2023). La pedagogías de la cárcel y las posibilidades de la educación emancipatoria en contexto de encierro. Revista de la escuela de Ciencias de la Educación, Dossier. Año 19, 2(18). Pp. 66-83.

hooks, b. (2010). Teaching Critical Thinking. New Yok: Routledge.
------------ (2020). Teoría feminista: de los márgenes al centro. Madrid: Traficantes de sueños.

Iturralde, M., Araiza, L. (2011). Los muros de la infamia en colombia y en América Latina. Bogotá: Universidad de los Andes.

Segato, R. (2023). El sistema penal como pedagogía de la irresponsabilidad y el proyecto ‘habla preso’: el derecho humano a la palabra en la cárcel. En Escenas de un pensamiento incómodo: Género, violencia y cultura en óptica decolonial. Buenos Aires: Prometeo.

País México
Correo electrónico anayanci.fregoso@academicos.udg.mx
Modalidad de inscripción de la ponencia Taller de sistematización de experiencias

Autor

Dr. Anayanci Fregoso Centeno (Universidad de Guadalajara)

Materiales de la presentación

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