22–23 de octubre de 2026
Campus universitario Luisi Janicki.
America/Montevideo zona horaria

Lectura, escritura y sexualidad

No programado
20m
Campus universitario Luisi Janicki.

Campus universitario Luisi Janicki.

Ponentes

Florencia Anzalone Itzel Ibargoyen Bidart

Descripción

La propuesta busca reflexionar sobre la experiencia en Educación Sexual Integral (ESI) con varones presos por violencia doméstica, alojados en la Unidad No 4 Santiago Vázquez (Ex Comcar), que realizamos en el marco de nuestro trabajo como educadoras del Programa Nacional de Educación en Cárceles del Ministerio de Educación y Cultura.
El espacio educativo que sostenemos dos veces por semana se encuadra en la gestión de la biblioteca multimodal llamada El Portal que funciona desde el año 2023 y que tiene como eje la mediación a la lectura y la escritura a la que entendemos, en su sentido amplio, como transmisión cultural. En esta línea, la biblioteca opera como ámbito de socialización y de acceso al conocimiento, aporta a la construcción de sentido, promueve intercambios, y articula diversas actividades y propuestas buscando ampliar posibilidades educativas y culturales que no se reducen a un servicio de préstamo de libros. A la vez que intenta acercar, no solo el saber y la información, sino también la belleza, la imaginación, la metáfora y la creatividad, confiando en la capacidad transmutadora de los libros y el pensamiento.
En particular este año trabajamos con presos alojados en el Módulo 11 quienes cumplen condenas por violencia doméstica y que usualmente no tienen actividades ni educativas ni laborales, así como escaso o nulo acceso al patio. Este módulo tiene la característica de funcionar como espacio de castigo para quienes tienen sanciones disciplinarias en otros módulos, así como también aloja personas con algunas excepcionalidades de circulación (aislamiento por pedido judicial, ex funcionarios policiales o sus familiares, personas autodefinidas como homosexuales y delitos por violencia doméstica). Lo que lo vuelve un módulo sumamente restrictivo, en una suerte de castigo dentro del castigo, que refuerza la jerarquía interna, es el “primero” o el “último” escalón dentro del llamado sistema de progresividad en la que se organiza la institución carcelaria. Además, ediliciamente el Módulo 11 es de los más deteriorados, con alto consumo de sustancias y mucha violencia interpersonal, lo que complejiza aún más la situación de quienes cumplen su condena ahí.
La masculinidad como construcción social es parte de un proceso de socialización, de conformación de roles y mandatos. La cultura carcelaria desde sus aparatos represivos produce una sensibilidad por momentos defensiva y por momentos deprimida. Frente a una lógica marcada por la violencia, la vulnerabilidad se vuelve rápidamente debilidad y eso pesa negativamente en los vínculos. A la cultura carcelaria se le suma los propios mandatos de la masculinidad. Basados en la desafectación, el estoicismo, la fuerza y la imposición como principal valor. Este entrelazado en el que conviven dolores profundos y la máscara de fortaleza caracteriza la grupalidad que nos recibió este año. Ante esto creímos necesario trabajar sobre esos ensamblajes. La propuesta de la ESI nos permitió abordar esa construcción, acompañando su cuestionamiento y problematizando otras formas de vivir y sentir la masculinidad.
Los elementos que propone la educación sexual integral articulan contenidos conceptuales, con vivencias y sentires, permite el abordaje de la sexualidad de forma compleja y profunda. Esta perspectiva trasciende las miradas tradicionales en la educación sexual basadas en la biología como principal disciplina a la hora de abordar la sexualidad. La integralidad en la sexualidad parte del entendimiento de las personas en su carácter bio psico social, siendo el cuerpo un espacio en dónde se conjugan construcciones culturales, matrices afectivas y estructura orgánica y sensible. En esta mirada sobre la sexualidad confluyen y dialogan múltiples disciplinas que se transversalizan para el enriquecimiento del abordaje. Esta propuesta ético política y metodológica facilita una propuesta educativa en dónde hacer lugar a la sensibilidad desde sus construcciones culturales e históricas, recuperando roles y estereotipos en su realidad situada tanto en la cárcel como dispositivo de castigo, en este tiempo político y en las historias de vida de les participantes.
La educación sexual integral es también un proceso abierto que crece y se complejiza en el encuentro pedagógico, en este sentido entendemos que esta experiencia es valiosa en su potencialidad novedosa y por momentos impredecible, por desafiante y sorprendente. Las formas pedagógicas que se ponen en juego en un espacio carcelario (como también en la escuela y otras instituciones educativas) necesariamente trae aparejado un debate en torno a la autoridad, al conocimiento y la co construcción de un espacio. Conjugar en un marco de educación no formal, la mediación a la lectura y la escritura con la educación sexual integral en un contexto tan difícil como el carcelario nos mostró su potencia, pero también nos implicó desafíos pedagógicos, epistémicos y políticos.
Es así que de esta experiencia que queremos aquí re construir, narrar, revisar, fueron surgiendo incomodidades, confrontaciones, así como algunas alegrías y certezas, pero sobre todo preguntas. ¿Cómo pensar el rol docente en un espacio que ejerce la autoridad a partir de la violencia? ¿Qué lugar tienen las vivencias y saberes propios en un espacio de deshumanización y soledad? ¿Cómo la pedagogía puede acercarse a algo tan arraigado como la sexualidad para abrir fugas a la institución carcelaria? ¿Condiciona el delito la propuesta educativa? ¿De qué forma? ¿Cómo afectó en nosotras lo que leemos como mandatos de masculinidad? ¿Qué cuerpos produce la cárcel? ¿De qué modo se articula la mediación a la lectura y la escritura con la ESI? ¿Qué nuevas narrativas aparecen en torno al género y la sexualidad? ¿Cómo construir conocimiento colectivamente? ¿Qué ideas sobre el amor están presentes en nuestros alumnos? ¿Y sobre lo colectivo? ¿Qué nociones sobre lo común propone la ESI? ¿Cómo integrar los elementos que propone la ESI a un espacio formativo que se centra en la lectura y escritura? Algunas de estas preguntas son las que nos gustaría poner a trabajar en un ejercicio de reflexión sobre nuestra práctica y en diálogo con otras experiencias.
Palabras clave: Educación sexual integral, contexto carcelario, mediación a la lengua

País Uruguay
Correo electrónico itzel.ibargoyen@gmail.com
Modalidad de inscripción de la ponencia Taller de sistematización de experiencias

Autores

Materiales de la presentación

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