Ponente
Descripción
Deseo de saber y subversión de la lógica penal. Estudio cualitativo sobre los efectos subjetivantes de la educación universitaria en encierro
Mónica Ramos
Universidad de Buenos Aires
mramos@psi.uba.ar
Eje temático: La universidad en la cárcel.
Palabras clave: Subjetivación – Acto Pedagógico – Pedagogía como antidestino.
- Introducción
Esta propuesta se sitúa en la intersección entre la práctica docente y la indagación analítica dentro del Programa UBA XXII de la Universidad de Buenos Aires. En el ecosistema carcelario, las trayectorias educativas de los adultos privados de la libertad se caracterizan por una marca de origen ligada a la fragmentación, al truncamiento temprano y una sistemática exclusión padecida ya previamente en su vida extramuros. En su mayoría, el acceso al aula constituye así, un acontecimiento disruptivo, un quiebre en su biografía con lo que aparecería como frontera infranqueable y una experiencia educativa históricamente asociada al fracaso.
Frente a este diagnóstico inicial, el problema central de este trabajo buscará comprender cómo el lazo con el conocimiento interrumpe la lógica del castigo. Se intenta analizar las transformaciones discursivas y psíquicas que acontecen cuando el sujeto transita de la posición de un cuerpo pasivo bajo vigilancia a la condición de estudiante generador además, de pensamiento crítico. Indagar lo observado en la práctica que aporte este escrito permitiría conocer de qué manera el lazo con el conocimiento y la emergencia del acto pedagógico operan como dispositivos de subjetivación, terceridad simbólica y producción de nueva alteridad frente al sufrimiento psíquico y a la lógica penal del castigo en estudiantes en encierro.
- Marco teórico
Para comprender el impacto del aula en el encierro es indispensable historizar a los sujetos también a través del análisis de sus trayectorias educativas. La población que accede al Programa arrastra, en su gran mayoría, biografías escolares signadas por el abandono temprano, violencia institucional y la falta de oportunidades que clausuraron estos procesos de escolarización en su infancia y juventud. Estas trayectorias fracturadas operan como confirmación subjetiva de la exclusión en tanto lleva al sujeto a asumirse como no-destinatario de ello. Así, el ingreso a la universidad en la cárcel se torna acontecimiento frente a un pasado de exclusión. En este sentido, la universidad no se limita a transmitir contenidos académicos, sino que se presenta como reparación biográfica. Da espacio a un nivel de formación históricamente vedado, a la vez que permite resignificar un pasado y marcas de fracaso escolar durante su presente intramuros.
El aula dentro de un penal no es mera traslación de la academia a la cárcel, sino que se torna frontera exogámica. Siguiendo a Marta Souto (1993), el acto pedagógico se configura como un objeto complejo, multirreferenciado, donde confluyen dimensiones psíquicas, instrumentales y sociales que entran en tensión con la lógica binaria de la cárcel.
La entrada al conocimiento promueve un proceso de aquello que Bleichmar (2005) define como neogénesis, de la cual surge la posibilidad de nuevas inscripciones simbólicas, abriendo a un pensamiento de mayor complejidad que interferiría con la violencia que trae la inmediatez del encierro, planteando así la posibilidad de un aula ahora “continente”, donde la lógica institucional ve resquebrajada su pura potestad.
El lazo pedagógico, como sostiene Núñez (2007) en articulación con Moyano (2011), se plantea como una pedagogía del antidestino desarticulando la fijeza de lo prefijado, devolviéndole la soberanía sobre su propia biografía para transitar del expediente disciplinar al rol de estudiante.
La observación, el registro de las prácticas cotidianas constatan que la institución penitenciaria opera bajo una matriz desubjetivante. Su lógica punitiva reduce al individuo a una etiqueta criminal definida desde su expediente. En la sociedad contemporánea, este fenómeno se alinea con lo que Han (2017) denomina expulsión de lo distinto, donde el sujeto encerrado es confinado al estatuto de desecho del sistema social a quien se le cancela su singularidad. Esta hostilidad y el aislamiento sostenido producen un profundo sufrimiento institucional que va afectando al sujeto en su salud mental, propiciando una rigidez y una clausura de sí, propia de las prácticas del avasallamiento institucional en el que ahora está inserto.
Frente al disciplinamiento carcelario que busca homogeneidad y docilidad de los cuerpos, el acto pedagógico surge como fractura de la identidad carcelaria. De Camilli (2010) postula que el acto educativo funciona como un quiebre explícito de la desubjetivación, viabilizando la construcción de un nuevo lazo social dentro del pabellón. Al ingresar al espacio áulico, el sujeto deja en suspenso su condición de "preso" para asumir la investidura de "estudiante", cambio posicional subjetivo que acarrea efectos directos sobre su salud mental. En sintonía con Galende (1990) y Volnovich (2002), la salud mental no remite a la ausencia de conflicto, sino a la capacidad del sujeto de historizarse en una posición activa frente al sufrimiento impuesto por la institución totalizante. La universidad en la cárcel introduce otra legalidad, permitiendo que su singularidad y su palabra reemplacen y mediaticen al puro acto o a la apatía como modos de tramitar el encierro.
Esta desubjetivación carcelaria tiene también su anclaje jurídico, ya advierte Franck Chaumon (2004) sobre las disímiles lecturas de la subjetividad respecto del individuo que caracteriza el derecho penal y la lógica del puro encierro. La concepción del individuo como homogéneo, normado, respondiente al texto institucional que anula la heterogeneidad, la singularidad del sujeto. La desubjetivación carcelaria es la consecuencia directa de esta homologación jurídica.
- Breve reseña de antecedentes
En lo institucional, Rangel (2009) analiza las contradicciones estructurales entre la lógica punitiva de la prisión y la autonomía que demanda la educación superior, demostrando cómo el aula resiste las demandas de seguridad. Respecto del impacto empírico sobre la identidad, Cevallos (2016) indaga en la metamorfosis del rol del estudiante, describiendo el tránsito posicional desde la categoría estigmatizante de “interno” hacia la asunción de una identidad universitaria que reconfigura los proyectos hacia futuro.
Desde lo normativo y la pedagogía social, Scarfó (2007) conceptualiza la educación en contextos de encierro estrictamente como un derecho humano fundamental e inalienable, cuya validez es independiente de la situación procesal del sujeto. Aquí el acceso se distancia de las tradicionales matrices criminológicas de la “resocialización” —de corrección y docilidad— planteándose como restitución de la ciudadanía y la dignidad subjetiva.
Respecto de la educación contextuada, Manchado (2012) estudia las tensiones entre la lógica penal y la lógica pedagógica, mostrando cómo la propuesta educativa introduce dinámicas que desestabilizan la homogeneización disciplinaria propia intramuros.
En sintonía con la experiencia situada en el medio, Parchuc (2015) teoriza sobre el espacio universitario en la cárcel como un territorio en disputa y una red de resistencia cultural, donde la escritura y la palabra funcionan como herramientas clave de subjetivación política frente a la violencia carcelaria.
Desde la dimensión clínica y el análisis del arrasamiento institucional, Percia (2004) aporta categorías esenciales para pensar el padecimiento en las instituciones totales, postulando que la circulación de la palabra interrumpe frente a la producción carcelaria de “subjetividades del desecho”.
Desde una perspectiva latinoamericana, Murillo Leiva (2015) examina los sentidos que los estudiantes atribuyen a la educación superior en prisión, destacando obstáculos institucionales y transformaciones identitarias asociadas a la experiencia educativa.
Daroqui (2012), en un abordaje sociocriminológico, examina los efectos físicos y psíquicos que los dispositivos de gubernamentalidad y castigo imprimen sobre los cuerpos, delimitando los alcances de la matriz desubjetivante en el sistema punitivo.
- Metodología
El abordaje metodológico adoptado es cualitativo, interpretativo y crítico, distanciándose de las corrientes criminológicas positivistas que evalúan la educación bajo criterios puramente cuantitativos de reincidencia.
Registros, análisis de discurso, su sistematización, pueden arrojar marcas de posibles caminos desarticuladores de “antidestinos”.
En consonancia con lo institucional absolutizante, sin pretensión de neutralidad plena, se recuperará el enfoque metodológico clínico presentado por George Devereux (1977), en tanto la propia implicación también se puede constituir como dato de análisis de interés.
- Reflexiones y desafíos abiertos
El aula constituye un acto político de resistencia subjetiva contra la máquina desubjetivante que representa la prisionización. Al alojar el deseo de saber, el espacio pedagógico reintroduce una alteridad que la lógica penal busca anular.
Los desafíos que emergen de esta práctica configuran las líneas de trabajo a futuro: en primer lugar, la pertinencia del análisis de posibles vínculos con el conocimiento y su búsqueda en las diferentes realidades y subjetividades; segundo, la tensión institucional permanente para sostener la autonomía de lo académico frente a las demandas de seguridad y lógicas de castigo. Finalmente, el impacto subjetivo en el entorno intramuros, evaluando si el aula irradia efectos de nuevo lazo social en la población penal no universitaria.
En conclusión, este trabajo conjetura que la educación en cárceles no es un beneficio otorgado al interno, sino un derecho inalienable cuyo principal efecto es la restitución de la palabra y la soberanía del sujeto sobre su propio antidestino desde donde podría surgir disruptivamente la capacidad de imaginar un futuro contrario a lo sostenido por su pasado; mediado esto por el deseo de saber desde un vínculo positivo con el conocimiento.
| País | Argentina |
|---|---|
| Correo electrónico | mramos@psi.uba.ar |
| Modalidad de inscripción de la ponencia | Laboratorio de investigación |